abril 13, 2013
Cuestión de tamaños Comentarios desactivados
Está muy bien, por no decir que es imprescindible que una empresa pretenda crecer y proyectarse hacia el extranjero. Al contrario que en el caso de la mayoría de los seres vivos, una empresa necesita crecer constantemente o estará abocada a morir.
Supongamos el caso de un ser humano, que crece del orden de nueve centímetros al año (más o menos: para este ejemplo no son precisos los números exactos). Ahora, un poco de ciencia ficción: cuando esta persona alcanza la madurez, en lugar de estancarse, sigue creciendo. Si a los veinte años ronda el metro ochenta, con treinta será un monstruo de dos metros y setenta centímetros… O no.

Si la Naturaleza, en su inmensa sabiduría, impuso un límite al tamaño que podemos alcanzar es porque la capacidad de nuestros órganos es limitada. Llegaría un momento en el que el corazón, por grande o potente que fuera, no podría bombear suficiente sangre a los órganos, ni éstos realizar sus funciones para tan descomunal mole.
Un organismo llamado empresa
Dejamos atrás el mundo de la anatomía para adentrarnos en el más familiar de la empresa. Pero seguimos hablando de tamaños y de órganos, sólo que en este caso en clave de metáfora. Decíamos al principio de este escrito que es imprescindible que una empresa crezca si pretendemos que siga viva, pero, ¿no le ocurrirá lo mismo que al ser humano?
Si una pyme se hace más grande, ¿cómo podemos asegurarnos de que todos sus departamentos están bien atendidos? ¿Cómo sabremos que el bien o el servicio que produce no perderá calidad? ¿Es posible crecer sin perder el control ni la eficiencia, aun instalándonos en mercados más allá del nacional?
Las siglas mágicas: RRHH
La respuesta a las preguntas del párrafo anterior se resume en dos palabras: Recursos Humanos. La diferencia entre un organismo que tiene límites en su desarrollo para poder sobrevivir y otro que debe crecer indefinidamente en aras de su supervivencia es que, en el caso del segundo, los órganos han de poder evolucionar proporcionalmente al tamaño de la entidad en sí.
Dicho esto, maticemos: la empresa ha de crecer, pero aplicando para ello una serie de criterios que dictan el sentido común y el mercado a partes más o menos iguales. Esto es: de muy poco nos va a servir tener un departamento comercial gigantesco si el de logística es inoperante, o poseer una flota de cien camiones si sólo producimos lo suficiente para usar quince furgonetas.
Cálculos para mejorar el rendimiento humano
Aunque parezca que cambiamos de tema, no lo hacemos: cada día nos cuesta más trabajar con la cabeza: pocos son los que no sacan la calculadora para multiplicar quince por siete (ciento cinco). De este modo, ¿cómo no va a ser absolutamente imprescindible el uso del ordenador en los cálculos, mucho más complejos que requiere la gestión de los Recursos Humanos?

Y he aquí uno de los puntos a los que queríamos llegar: a las soluciones para pymes del Grupo Castilla. Como no es exactamente el objetivo de este escrito presentar a esta empresa, sino hablar de uno solo de sus productos, sólo vamos a dedicar un párrafo a hablar de la compañía en sí. Este no: el siguiente.
Nacida en 1979 Grupo Castilla es una empresa española que se dedica a desarrollar soluciones de software cuya función primordial es, tal y como apuntan en su página web, “aportar valor a sus clientes a través de un servicio integral que cubra todas sus necesidades”.
Buscando el ideal
Y, claro, una de las necesidades que se cubren mediante el software que crea la compañía es la que se refiere a la gestión de los Recursos Humanos. Hablamos, para el caso, de las soluciones Epsilon RH y Delta.
Más concretamente, la primera está pesada para empresas de tamaño mediano y grande, así como para el sector público, en tanto en cuanto ofrece utilidades pensadas para uno y otro tipo de empresa y módulos como gestión de personal o de nómina, desarrollo del personal, portal del empleado, portal del candidato…
Pero desde Grupo Castilla no han querido dejar de lado a la pequeña empresa y a los despachos, cuyas necesidades cubren con la familia Delta. Se trata de una serie de soluciones que alcanzan al área de contabilidad, laboral y fiscal. Es perfecta para autónomos, gestorías o asesorías.
Pensar qué necesitamos, pero apoyados en datos
De este modo, y cubierta el área de personal con un módulo propio, perfectamente parametrizable por el usuario, con la posibilidad de flexibilizar los conceptos que componen la nómina y de adaptarlos al tratamiento deseado –tributación, cotización, retrasos, etc.-; pudiendo realizar todo tipo de gestiones y cálculos de manera ágil y fácil, sólo nos falta un paso para hacer crecer a una empresa:
Si los departamentos son los órganos y los empleados las células que les confieren su tamaño, sólo hemos de pensar cuál es el tamaño ideal de un órgano concreto para que la expansión de una empresa sea lo más provechosa posible.
